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150 balanceos kettlebell.

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Artículo: Lindeberg S, Jönsson T, Granfeldt Y, et al. A Palaeolithic diet improves glucose tolerance more than a Mediterranean-like diet in individuals with ischaemic heart disease. Diabetologia 2007;50(9):1795–807.
Ya era hora de que hiciera un resumen de un estudio de intervención con dieta, en este caso la dieta a la que como especie estamos adaptados, y que corresponde con la dieta que tuvimos durante nuestra evolución.
Se trata de un estudio de intervención aleatorizado y controlado de 3 meses de duración en 29 pacientes con enfermedad isquémica del corazón y diabetes tipo 2. El investigador principal es el Dr. Staffan Lindeberg, médico y doctor del Centro de Investigación en Salud en Atención Primaria de la Universidad de Lund, Suecia. El objetivo del estudio fue comparar el efecto de dos dietas sobre la tolerancia a la glucosa y la diabetes. Sin embargo, uno de los aspectos más destacados del estudio es que la dieta de investigación no iba dirigida a testar el efecto de los carbohidratos, la grasa, la fibra, la fruta o los vegetales y sus proporciones. En cambio, la intervención tenía como intención comparar una dieta basada en los alimentos que tuvimos durante nuestra evolución y una dieta basada en alimentos introducidos recientemente y que forman parte de la pirámide de nutrición recomendada, es decir, era más importante el tipo de alimentos que las proporciones entre macronutrientes. En concreto se comparó una dieta paleolítica con una dieta mediterránea.
En la dieta paleolítica se aconsejó el consumo de pescados, carnes magras, frutas, verduras, tubérculos, huevos y frutos secos. En la dieta mediterránea se aconsejó el consumo de cereales integrales, lácteos desnatados, verduras, frutas, pescados, margarina y aceite vegetal. En ambos casos la dieta fue ad libitum, lo que significa que los participantes podían comer todo lo que querían en cuanto a cantidad, sin limitaciones de calorías, pero basado en los grupos de alimentos recomendados en cada caso.
Los resultados fueron muy significativos al cabo de 3 meses:
En primer lugar, la cantidad de calorías que ingirieron los participantes de la dieta paleolítica fue de 1,344 ± 521 Kcal, comparado con 1,795 ± 306 en la dieta mediterránea, una diferencia significativa (p=0.01) de 451 Kcal al día. Este dato fue objeto de otra publicación posterior, que analizaremos en el futuro, porque afortunadamente los autores midieron la saciedad (la capacidad de quedarse lleno con la comida y el tiempo que transcurre hasta que la persona tiene hambre de nuevo) de la dieta. A pesar de que consumieron unas 451 Kcal menos en la dieta paleolítica, los sujetos de ambos grupos se encontraban igual de saciados, lo que significa que una dieta paleolítica tiene más capacidad de saciedad por caloría. Las razones las analizaremos en un próximo newsletter. Por consiguiente, esta dieta sería ideal para la pérdida de peso.
Figura 1.

En segundo lugar, el test de tolerancia oral a la glucosa (que mide la capacidad del cuerpo de regular la glucosa en sangre) mejoró de forma significativa de las 0-6 semanas y de las 6-12 semanas, y con un efecto continuo. Sin embargo, en la dieta mediterránea, hubo mejoría de las 0-6 semanas pero no de las 6-12, lo que significa que no fue eficaz en la segunda parte, a pesar de que los pacientes perdieron peso porque la dieta era baja en calorías comparado con la que tenían antes de empezar el estudio. Posiblemente, el hecho de reducir los cereales en la dieta paleolítica produce beneficios a nivel metabólico independientemente de la pérdida de peso, obedeciendo a mejor funcionamiento hormonal.
Figura 2.

En tercer lugar, hay que destacar que en el grupo paleolítico, donde habían 14 participantes, al cabo de 6 semanas sólo uno era diabético y al cabo de 12 semanas ninguno era diabético. Comparado con la dieta mediterránea, donde a las 6 semanas habían 3 diabéticos y a las 12 semanas 5, una diferencia significativa entre un grupo y otro.
Figura 3.

Finalmente, al analizar los datos derivados de los registros de pesado de alimentos (los pacientes tenían que pesar todo lo que comían durante 4 días en varias ocasiones) queda muy claro que la mayor diferencia entre una dieta y otra fue el consumo de cereales que era de unos 18 gramos y 268 gramos en la dieta paleolítica y mediterránea, respectivamente. En segundo lugar, el consumo de lácteos que fue de 45 gramos y 287 gramos en la dieta paleolítica y mediterránea, respectivamente. En tercer lugar, el consumo de frutas que fue de 493 gramos y 252 gramos en la dieta paleolítica y mediterránea, respectivamente. Por lo tanto, en la dieta paleolítica se consumieron muchísimos menos cereales, menos lácteos y más fruta. También hubo diferencias, aunque no significativas, en el consumo de otros alimentos; en la dieta paleolítica se consumieron más carnes, pescados, verduras, huevos, y menos legumbres y aceites vegetales. Cabe destacar que aquí se derriba el mito de la fruta para los diabéticos, es decir, en este caso aumentar el consumo de frutas ayudó al control de glucosa, justo al contrario de lo que se cree.
Figura 4.

Para finalizar, comentar que este estudio tiene dos limitaciones, una muestra pequeña n=29 y una duración corta, 12 semanas. Por lo tanto, a pesar de ser muy superior a la dieta mediterránea, necesitamos estudios de más muestra y mayor duración para tener datos más consistentes. En la actualidad se está desarrollando un estudio con estas características (y resultados muy similares a éste) y en breve comenzará otro estudio de intervención con las características del estudio analizado en este newsletter.
Maelán Fontes Villalba, MS
Centro de Investigación en Salud en Atención Primaria, Universidad de Lund, Suecia
Doctorando en Nutrición, Universidad Complutense de Madrid
Máster en Nutrición Humana y Calidad de los Alimentos, Universidad de las Islas Baleares
Casi todos los problemas de salud actuales, afirma el doctor Loren Cordain, son la consecuencia directa de lo que comemos… y de lo que no. Autoridad mundial en genética y alimentación del Paleolítico, Cordain propone una nueva dieta, contrastada científicamente, basada en aquellos alimentos que consumían nuestros antiguos ancestros: más proteínas (pescado, marisco y ciertas carnes), menos cereales, más frutas y verduras, y una reducción drástica de las grasas saturadas.
Pásate a la dieta para la que estás genéticamente programado. En TENERIFENFORMA te ayudaremos. Flexible, sana, sencilla y deliciosa; la forma más inteligente de normalizar tu peso… y rendir al máximo.
En el Paleolítico, afirma Loren Cordain, los seres humanos no padecían diabetes ni hipertensión, no sufrían de obesidad ni tenían alto el colesterol. Sólo mucho después, con el advenimiento de las sociedades agrícolas, empezaron a gestarse los problemas de salud que causan estragos hoy día.
Fruto de más de veinte años de investigaciones, La dieta paleolítica propone recuperar los alimentos que privilegiaban las sociedades de cazadores-recolectores. Así, a diferencia de otras dietas, nos anima a consumir más proteínas (como las presentes en el pescado o en las carnes magras) y más grasas saludables (como las que aportan los frutos secos) para mejorar nuestro metabolismo y disminuir nuestro apetito.
Descubrirás lo que comían nuestros antepasados del Paleolítico, las bases de La dieta paleolítica, y por qué la alimentación del mundo civilizado ha desembocado en mala salud y obesidad.
Aprenderás cómo perder peso sin volver a recuperarlo, qué alimentos comer y en qué proporciones. Entenderás también cómo la paleodieta previene y cura las enfermedades.
Por último, averiguarás todo lo necesario para seguir La dieta paleolítica, incluidos consejos de preparación, planes adaptados a distintos niveles de compromiso ydeliciosas paleorrecetas
8 escalopines de pechuga de pavo ( 600 gr. aproximadamente).
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE).
2 cucharaditas de pimienta negra molida.
1 cucharada de mostaza.
1 cucharadita de corteza de lima rallada.
2 cucharadas de zumo de lima.
2 limas en rodajas.
ELABORACIÓN:
Seguro que les encantará y es muy fácil de realizar. El secreto está en el tiempo que pase el pavo en adobo.
¡Salud!
5 RONDAS:
Up/Down dobles 40 steps (x 2)
10 Pull Ups
12 Push Ups
Double unders ( 3 minutes)
Los carbohidratos complejos son realmente cadenas largas de azúcares. Las celulosas vegetales que digieren los animales herbívoros son cadenas de azúcares aun más largas y difíciles de digerir. Nos guste o no, los carbohidratos elevan aun más el nivel de azúcar en la sangre. También las frutas y la miel tienen azúcares, pero estos son más simples y de cadena más corta. Además, tienen enzimas naturales, por ende son de más fácil absorción. Sin embargo, lo que nos ocupa en este apartado será la forma moderna de “azúcar”: el azúcar refinado o sucrosa.
El azúcar se obtiene refinando la caña de azúcar o remolacha, es decir, despojándoles de sus vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, fibras y agua. Estos elementos son sinérgicos y necesarios para que el cuerpo absorba correctamente el alimento; cuando los desterramos, queda un producto químico que no se encuentra en la Naturaleza y con una estructura molecular extraña para nuestro organismo, que la reconoce correctamente como una sustancia tóxica, luchando contra ella. El azúcar moreno es simplemente azúcar blanco al que se le ha vuelto a añadir algo de melaza para darle color y sabor, no tiene nada de natural tampoco.
Dado que el azúcar está completamente desprovisto de elementos nutritivos propiamente dichos, el sistema digestivo y metabólico debe “pedir prestado” a los tejidos del cuerpo las vitaminas, los minerales, las enzimas y demás elementos sinérgicos necesarios para la metabolización del azúcar. El consumo frecuente de azúcar tiene como resultado la progresiva desvitalización del cuerpo y pérdida de elementos nutritivos. Tiende a eliminar particularmente las vitaminas B, cosa especialmente sangrante en el caso de los vegetarianos. No es el contacto con el azúcar lo que causa la caries, sino el posterior proceso metabólico, que arrebata minerales del cuerpo, entre ellos el calcio. Viendo los efectos devastadores que el azúcar refinado ha tenido sobre las partes más duras del cuerpo humano (esqueleto y dientes) se nos deberían poner los pelos de punta sólo de imaginar los efectos que puede tener sobre las partes más blandas (órganos, músculos, sangre, sustancia reproductiva).
Actualmente la mayor parte de la población no es normal biológicamente hablando. El consumo de azúcares y edulcorantes artificiales es inmenso, pero las industrias alimentaria y farmacológica, portavoceadas por los dictócratas dietéticos de los medios de comunicación, le siguen echando la culpa de todo a las grasas animales saturadas.
Pero hay más.
La pérdida de elementos nutritivos ocasionada por el azúcar provoca intensos deseos de comer aun más para reponer todas las sustancias “robadas”. Se trata de la causa principal de los “atracones”, que no hacen más que empeorar un cuadro ya de por sí negativo.
Muchas personas consumen más azúcar del que sus cuerpos queman para obtener energía. El exceso de azúcar es convertido por el hígado en triglicéridos que se almacenan como grasa y que son un importante factor de enfermedad cardiaca.
En 1900, el consumo de azúcar del estadounidense medio rondaba menos de 2 kg al año. Actualmente ronda los 60 kg por año (!), un consumo que puede calificarse tranquilamente como abuso de la sustancia. Generalmente pocas personas son conscientes de la cantidad de azúcar que consumen, debido a que la mayor parte se encuentra camuflada en otros alimentos: una lata de refresco suele contener nada menos que 9 cucharaditas de azúcar blanco industrial refinado.
Quien esté pensando en dejar el azúcar, debe saber que se encontrará con los síntomas típicos de un verdadero síndrome de abstinencia: cansancio, depresión, dolores de cabeza, dolores de extremidades y ansias desorbitadas por ingerir el alimento prohibido. Estos síntomas perdurarán hasta que el cuerpo se haya “reseteado”, ajustando el metabolismo a la nueva situación.

Sin ningún tipo de duda, el azúcar refinado es una sustancia diabólica que nunca jamás debió inventarse, que está destruyendo la biología humana y que debería ilegalizarse sin miramientos. El problema es que si eso se hiciese, deberían desaparecer secciones enteras de los supermercados; muchas empresas poderosas quebrarían y hasta serían llevadas a los tribunales. Y ningún abogado sería capaz de convencer a nadie de que estas empresas no han estado envenenando conscientemente a la humanidad durante décadas enteras.
3 ROUNDS X REPS:
5 ROUNDS:
INGREDIENTES:
1 kilo de carne de ternera para componer.
3 zanahorias granditas.
2 cebollas.
3 dientes de ajo.
1/2 litro de caldo de pollo.
1 hoja de laurel.
1 ramita de tomillo
Aceite de oliva virgen extra. Sigue leyendo
5 RONDAS
15 double unders
15 deadlift